Days Gone no es un platino de reflejos imposibles; es un platino de organización. La gracia está en repartir bien historia, campamentos, mejoras de la moto, hordas y coleccionables para no convertir la partida en una lista de recados interminable. En esta guía te explico qué pide realmente el juego, qué trofeos se atascan y cómo plantearlo en PlayStation sin malgastar horas.
Esto es lo que necesitas saber antes de empezar
- El recorrido gira más alrededor de progresión y limpieza del mapa que de la dificultad pura.
- La parte más pesada suele estar en las hordas, los coleccionables y algunos grindeos de recursos.
- La guía oficial de PlayStation en español separa bien los trofeos de historia, progreso, combate y exploración.
- En PS5, Days Gone Remastered añade un paquete de trofeos propio para sus modos nuevos.
- Si planificas bien la primera pasada, el platino deja de sentirse largo y pasa a ser simplemente metódico.
Qué tipo de platino es Days Gone y por qué no conviene improvisar
Yo lo describiría como un platino de larga distancia, pero de dificultad moderada. No te exige una ejecución perfecta, pero sí constancia: subir habilidades, mejorar la moto, ganar confianza en los campamentos, cazar engendros y limpiar actividades del mapa. La guía oficial de PlayStation en español deja claro que el juego mezcla historia, progresión y retos de combate; eso significa que casi todo se puede hacer, pero no todo se debe dejar para el final.
La trampa habitual es jugar la historia “a pelo” y pensar que luego se remata rápido. En Days Gone suele salir más rentable avanzar con un ojo puesto en los objetivos paralelos que te ahorran vuelta atrás: liberar campamentos, subir confianza, recoger chatarra y no pasar por alto los puntos NERO. Si haces eso, la recta final se vuelve mucho más limpia y el trofeo de platino no se convierte en una tarea mecánica. Con esa base clara, lo siguiente es separar la lista en bloques útiles y no en un batiburrillo de iconos.

El mapa de trofeos que conviene leer antes de empezar
La lista de trofeos de Days Gone se reparte en varios grupos muy reconocibles. Algunos salen solos por avanzar en la historia; otros exigen completar historias secundarias; y los más pesados piden acumulación pura, como matar engendros, fabricar objetos o mejorar la moto. Yo siempre separo así este tipo de juegos porque te ayuda a ver qué cae por inercia y qué requiere decisión.
| Bloque | Qué te pide | Qué suele costar más |
|---|---|---|
| Historia | Completar la campaña y las tramas principales | Poco; casi todo se desbloquea al avanzar |
| Progresión | Habilidades, confianza en campamentos y mejoras de la moto | Créditos, chatarra y gestión del orden de compra |
| Combate | Hordas, sigilo, armas fabricadas y ballesta | Las hordas grandes y el farmeo de muertes concretas |
| Coleccionables | Objetos, orejas de engendro y botín de cadáveres | La cantidad total, no la complejidad |
| DLC y modos extra | Retos, Nueva Partida+ y modos añadidos en la remasterización | Requieren una segunda capa de planificación |
Dentro de ese mapa, hay objetivos muy concretos que te marcan el ritmo: desbloquear 45 habilidades, conseguir el estatus de aliado en campamentos, derrotar una primera horda o llegar a las 989 orejas de engendro. Son cifras deliberadamente altas para empujarte a explorar el juego, no para castigarte con un muro artificial. Y precisamente por eso la ruta importa tanto.
Si entiendes qué bloque pertenece a qué fase, el siguiente paso es decidir cómo limpiar el juego sin dar vueltas de más.
La ruta más limpia para sacar el platino
La forma más eficiente, en mi experiencia, es pensar en tres pasadas lógicas, no en una única carrera ciega. La primera pasada debe centrarse en historia, campamentos y desbloqueos útiles; la segunda, en limpieza de hordas, zonas NERO y trofeos de acumulación; la tercera, si hace falta, en rematar lo que quede por porcentaje. Days Gone premia a quien no se obsesiona con correr y sí con aprovechar cada salida.
- Prioriza la campaña y las misiones secundarias cercanas. Te sirven para subir confianza, ganar créditos y no llegar al final sin recursos.
- Mejora la moto con criterio. No compres por impulso; primero busca rendimiento y autonomía, porque te facilitan explorar y farmear.
- Abre la mayor cantidad posible de zonas NERO y campamentos. Eso te da mejores estadísticas, más movilidad y menos fricción en el tramo final.
- Reserva el grindeo pesado para el postgame. Las hordas, las orejas y parte del botín de cadáveres se limpian mejor cuando ya vas cómodo.
- Usa Nueva Partida+ solo si vas a por contenidos añadidos. En el juego base, el platino no necesita repetirlo todo dos veces.
Hay un detalle que conviene recordar: en Nueva Partida+ conservas armas, mejoras de la moto, potenciadores NERO, habilidades, recetas, confianza, créditos y coleccionables. Eso hace que el segundo recorrido sea mucho menos tosco, sobre todo si vienes de una partida bien optimizada. Y cuando ya tienes esa base, los trofeos que realmente frenan el platino se vuelven bastante visibles.
Los trofeos que más atascan y cómo resolverlos
Si me preguntas dónde se atasca la mayoría, te diría que en los trofeos de volumen, no en los de habilidad. Days Gone tiene varios ejemplos claros: Soy todo oídos exige reunir 989 orejas de engendro; Te has manchado las manos pide 541 objetos de cadáveres; Derrapes a tutiplén exige acumular 10 minutos derrapando con la moto; y Estoy que me salgo te obliga a llegar a 45 habilidades. Son trofeos que no suelen fallar por dificultad, sino por falta de planificación.
Las orejas de engendro
Este es el clásico trofeo de grind. Mi consejo es no obsesionarte con él durante la historia: deja que el juego te lleve hasta el endgame y luego vuelve a las hordas con mejor moto, mejores armas y más espacio en inventario. La diferencia entre hacer esto tarde o pronto es enorme, porque en el postgame cada horda se limpia más rápido y dejas de desperdiciar recursos.
Las habilidades y la confianza
El desbloqueo de 45 habilidades se vuelve menos pesado si no ignoras las misiones, los campamentos y los encuentros secundarios. Los tres trofeos de confianza también se encadenan mejor cuando concentras tus créditos en campamentos concretos. Yo suelo recomendar subir un campamento principal cuanto antes y no repartir demasiado los gastos; así conviertes el dinero en progreso real, no en migajas dispersas.
La moto y los trofeos de progreso
Los trofeos vinculados a la moto parecen menores, pero te ahorran mucha fricción. Mejorar una pieza de cada categoría, gastar chatarra en reparaciones o derrapar durante minutos enteros son cosas que puedes integrar en la partida normal si conduces con intención. Si lo dejas para el final, acabas haciendo vueltas vacías solo por cumplimiento, y eso es justo lo que yo intentaría evitar.
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El sigilo y las muertes concretas
Hay trofeos que se hacen solos si juegas con paciencia, como las muertes sigilosas o las bajas con armas fabricadas. Aquí el error típico es pensar que “ya saldrán”. Sí, salen, pero mucho mejor si aprovechas patrullas pequeñas, campamentos humanos y zonas de poco riesgo. Days Gone recompensa el sigilo práctico, no el heroísmo innecesario.
En cuanto entiendes cuáles son los cuellos de botella, la pregunta cambia: ya no es qué trofeo cuesta más, sino qué versión del juego conviene jugar hoy.
Qué cambia en Days Gone Remastered en PS5
En PS5 la conversación ya no es solo sobre el platino base. PlayStation confirmó que Days Gone Remastered añade un nuevo pack de trofeos ligado a sus modos nuevos, así que si juegas la edición remasterizada no deberías pensar únicamente en la lista clásica. Además, el juego llega con modos como Horde Assault, Permadeath y Speedrun, que amplían el objetivo de los cazatrofeos más allá de la campaña tradicional.
Eso tiene una consecuencia práctica: si solo quieres el platino del juego original, el camino sigue siendo razonablemente claro; si quieres cerrar el 100% de la edición de PS5, la planificación debe ser más ambiciosa. Yo lo resumiría así: en PS4 persigues una lista muy conocida y bastante estable; en PS5, la remasterización te pide estar dispuesto a tocar más modos y aceptar una capa extra de exigencia. No es un problema, pero sí cambia el enfoque.
También hay una lectura útil para quien viene de volver a empezar: no des por hecho que el contenido extra se desbloquea “de paso”. En los modos nuevos, especialmente en Asalto de horda, la eficiencia importa más que la simple supervivencia. Si te gusta exprimir PlayStation, esta versión tiene más carne para el cazador de trofeos; si buscas solo cerrar el platino, la versión base ya ofrece una ruta muy completa.
Con esa diferencia en mente, la decisión final no va de qué trofeo existe, sino de cuánto quieres alargar la caza y con qué intensidad te apetece optimizar cada sesión.
La forma más sensata de cerrarlo sin quemarte
Yo haría una cosa muy simple: dejaría que Days Gone me diera primero la experiencia, y solo después convertiría el mapa en una lista de trofeos. Esa secuencia evita la sensación de estar jugando contra el checklist y, además, reduce el riesgo de abandonar por cansancio en mitad del grindeo. El juego funciona mejor cuando mantienes la tensión de supervivencia y no cuando lo transformas demasiado pronto en una hoja de cálculo.
Si quieres acabarlo con cabeza, quédate con esta idea práctica: primero historia y progresión, luego limpieza y por último modos extra. Ese orden encaja muy bien con el diseño de Days Gone, con la estructura de sus trofeos y con lo que realmente castiga a la mayoría de jugadores, que no es la dificultad sino la dispersión. En PlayStation, pocos platinos recompensan tanto una buena planificación previa como este.
Si te aproximas así, los trofeos dejan de ser un muro y pasan a ser una serie de tareas perfectamente medibles. Y eso, en un juego largo como este, marca toda la diferencia.