Lo esencial para abrir las cuatro sin perder tiempo
- En el juego base hay 4 cajas fuertes.
- Sus códigos son 03-43-78, 05-17-21, 22-10-56 y 08-21-36.
- Están en Las afueras, El pueblo de Bill, Pittsburgh y Los suburbios.
- La caja del hotel es la más valiosa porque guarda un manual de entrenamiento.
- Si las abres todas, desbloqueas el trofeo Sticky Fingers.
- No hace falta adivinar: si ya conoces el código, puedes introducirlo a mano.

Las cuatro cajas fuertes de la historia principal
Yo las ordenaría siempre por capítulos, porque es la forma más limpia de no perder ninguna. Además, en la versión de PlayStation los nombres de algunas zonas pueden aparecer traducidos o en inglés según el idioma del menú, pero las ubicaciones no cambian: si vas siguiendo la historia, acabarás pasando por los cuatro puntos.
| Capítulo | Dónde está | Código | Pista cercana | Valor práctico |
|---|---|---|---|---|
| Las afueras | Zona comercial del metro, detrás del mostrador de la tienda | 03-43-78 | Nota para Derek | Botín rápido para empezar sin desviarte demasiado. |
| El pueblo de Bill | La calle principal, junto a una camioneta | 05-17-21 | Nota para Bob | Está muy cerca de la pista, así que no merece la pena saltársela. |
| Pittsburgh | El vestíbulo del hotel, detrás de la recepción | 22-10-56 | Nota para el personal | Es la más importante porque contiene un manual de entrenamiento. |
| Los suburbios | La casa junto al camión de helados, en la habitación del piso superior | 08-21-36 | Una nota en la casa | Es un desvío corto y deja buen botín para cerrar la ruta. |
Mi lectura es simple: ninguna está colocada para castigarte, pero sí para obligarte a mirar un poco más allá del camino principal. Esa es la gracia del diseño de Naughty Dog aquí, y también la razón por la que conviene entender cómo se esconden las pistas antes de obsesionarse con el botín.
Cómo encontrar la combinación sin dar vueltas
En Part I, la regla general es bastante clara: la combinación casi siempre aparece en un artefacto cercano o en una nota del entorno. Si ya conoces el número por una guía, puedes marcarlo directamente en la cerradura, así que no estás obligado a leer la pista en partida. Eso cambia poco la ruta, pero sí ahorra tiempo cuando repites capítulo o limpias coleccionables.
- Busca el artefacto antes de volver a la caja. En estos cuatro casos, el código está cerca, pero no pegado a la puerta del cofre.
- Revisa habitaciones secundarias. El juego suele esconder la pista en una sala lateral, un piso superior o una esquina que parece opcional.
- No te fíes solo de recordar la ruta. A veces la caja se ve antes que la nota, y uno se queda dando vueltas por el mismo pasillo.
- Lee la nota con calma. El juego no siempre resalta de forma obvia el número correcto si vas con prisa.
Qué merece la pena sacar de cada una
No todas aportan lo mismo, y ahí está la diferencia real. Las cuatro dan recursos, pero la del hotel destaca por encima de las demás porque dentro encuentras un manual de entrenamiento; en una partida normal, eso pesa más que unos cuantos materiales sueltos. Si yo tuviera que priorizar una por valor inmediato, sería esa.
- Las afueras te ayudan a arrancar con piezas y suministro básico, justo cuando todavía no has construido tanto arsenal.
- El pueblo de Bill viene bien para estabilizar recursos sin desviarte demasiado del avance principal.
- Pittsburgh es la caja que más cambia tu progreso, porque el manual mejora tus shivs y eso se nota durante bastante tiempo.
- Los suburbios funciona como cierre útil de la cadena: quizá no sea la más espectacular, pero sigue siendo una ganancia limpia y rápida.
Hay un matiz importante: el botín de las cajas fuertes puede variar según la dificultad y el momento de la partida, así que yo no vendería ninguna como una mina de oro. Aun así, abrirlas compensa casi siempre, porque el tiempo invertido es mínimo y el retorno es mucho mejor que el de explorar al azar una habitación cualquiera.
Errores que te hacen perder una caja fuerte
La mayoría de los fallos no vienen de la caja en sí, sino de la ruta. Una vez sabes dónde están, el problema suele ser más de atención que de memoria. A mí me parece útil pensar en ellas como pequeños puntos de control de exploración: si no limpias la zona antes de avanzar, luego te tocará reconstruir el camino desde cero.
- Dejar la nota para luego. En cuanto avanzas de capítulo, es fácil olvidar dónde estaba el artefacto.
- Confundir el edificio correcto. En Pittsburgh y en Los suburbios, la caja está muy cerca de la ruta principal, pero no en el primer sitio que ves.
- Ignorar el piso superior. Dos de las combinaciones relevantes están en zonas elevadas o en habitaciones que piden una pequeña vuelta extra.
- Asumir que la caja está perdida si no la abres al momento. No lo está; simplemente te obliga a volver con calma.
También conviene recordar algo práctico para PlayStation: si buscas el trofeo, no hace falta repetir todo el juego. Basta con volver al capítulo correspondiente y abrir la que te falte, así que el verdadero truco no es memorizarlo todo, sino no dejar ninguna caja pendiente por despiste.
Lo que yo no dejaría pasar antes de seguir la partida
Si vas a por la historia y a la vez quieres exprimir el juego, estas cajas fuertes son de las pocas paradas secundarias que sí justifican desviarse. Son rápidas, encajan bien con el tono de supervivencia y, en el caso del hotel, te dan una mejora que se nota de verdad. Para mí, esa es la clase de coleccionable bien diseñada: no rompe el ritmo, pero sí recompensa la curiosidad.
Quédate con la lógica general: una pista cercana, una caja en la zona y un código concreto que no merece ser ignorado. Con eso en mente, abrir las cuatro en The Last of Us Part I deja de ser una tarea opaca y pasa a ser una limpieza corta y eficiente. Si quieres rematar la partida con la misma filosofía, el siguiente paso natural es revisar también los manuales de entrenamiento y los colgantes de Luciérnaga para completar la ruta con criterio.