Ratchet & Clank en PS4 funciona mejor cuando se juega con una idea muy simple: avanzar con ritmo, volver cuando tengas nuevas herramientas y no confundir “mirarlo todo” con “hacerlo todo”. En esta guía te explico cómo encarar la campaña, qué coleccionables merecen prioridad, qué mejoras de armas de verdad se notan y cómo cerrar la partida sin perder tiempo en vueltas inútiles.
Lo esencial para avanzar sin perder tiempo
- La versión de PS4 es una reinterpretación del clásico de PS2, con planetas, combates y secciones de Clank replanteados.
- La historia se puede terminar sin limpiar cada planeta al 100% en la primera visita.
- Los 28 tornillos dorados y las 9 cartas RYNO son las metas más claras si quieres exprimir el juego.
- En combate, manda la movilidad: quedarse quieto castiga más que cambiar de arma con frecuencia.
- El modo desafío tiene sentido cuando ya has cerrado la historia y conservas la base de progreso.
Qué tipo de juego tienes delante
La propia ficha oficial de PlayStation presenta esta entrega como una aventura construida a partir del original, pero con planetas nuevos, secciones de Clank renovadas y un vuelo mucho más moderno. Eso importa porque esta no es una guía pensada para un juego lineal “de pasar pantalla y listo”, sino para una campaña que mezcla disparos, plataformas, pequeñas pruebas de habilidad y desvíos opcionales que merecen la pena si los gestionas con cabeza.
| Parte del juego | Qué te pide | Cómo la trato yo en una guía |
|---|---|---|
| Historia principal | Avanzar planeta a planeta sin atascarte | Priorizar objetivos, jefes y desbloqueos que abren nuevas rutas |
| Exploración | Volver a zonas cerradas con gadgets nuevos | Dejar marcadas las rutas que claramente necesitan una herramienta posterior |
| Coleccionables | Buscar tornillos dorados, holocards y piezas del RYNO | Separar lo que se puede hacer de inmediato de lo que exige retroceso |
| Rejugabilidad | Exprimir el modo desafío y los trofeos | Reservar la limpieza fina para después de la primera vuelta |
Yo partiría de esa lectura: no hace falta verlo todo en el minuto uno, porque el propio diseño del juego recompensa la vuelta atrás. Y justo por eso conviene ordenar bien la ruta desde el principio, que es lo que sigue.
Cómo avanzar por la historia sin romper el ritmo
Si quieres que la campaña fluya, yo haría siempre el mismo recorrido mental: primero desbloqueo, después exploro y al final remato. El error más común es intentar vaciar cada planeta en la primera visita, cuando todavía no tienes herramientas para abrir caminos o resolver puzles.
- Ve a por el objetivo principal primero. En Ratchet & Clank, la historia suele abrir accesos nuevos de forma bastante clara; seguirla evita dar vueltas sin recompensa.
- Marca todo lo que quede “casi” accesible. Si ves una cornisa, un camino bloqueado o una zona que claramente requiere otro gadget, no te obsesiones: apunta mentalmente el sitio y sigue.
- No gastes todos los tornillos en la primera arma que te guste. Una sola mejora bien elegida rinde más que repartir el dinero en cinco opciones medias.
- Haz las actividades secundarias cuando estés cómodo. Las carreras, los tramos de nave y algunas pruebas opcionales se disfrutan más cuando ya controlas mejor el movimiento y el arsenal.
- Repite planetas con criterio. Si vuelves solo por curiosidad, acabarás perdiendo tiempo; si vuelves porque un gadget nuevo abre tres cosas a la vez, la ida y vuelta compensa.
Ese planteamiento reduce muchísimo la sensación de atasco y hace que el juego parezca más compacto, que es una ventaja importante en una aventura que mezcla disparos y plataformas a toda velocidad. A partir de ahí, la diferencia real la marcan las armas y cómo las mejoras.
Las armas y mejoras que más rinden
Ratchet & Clank premia a quien dispara con intención, no a quien aprieta el gatillo sin pensar. En este juego la movilidad vale casi tanto como el daño, y por eso yo suelo priorizar tres cosas: controlar enemigos, no quedarme quieto y gastar los recursos de mejora en las armas que de verdad uso.
Juega desde el movimiento
La clave del combate no es plantarte en el centro de la arena, sino moverte en círculos amplios, saltar poco pero bien y usar la cámara para leer el siguiente peligro. Cuando me atoro en este juego, casi siempre es porque he dejado de reposicionarme. En cuanto vuelves a jugar “en lateral”, el combate se despeja.
Usa armas de control antes que puro daño
Las armas que desordenan el campo son oro puro en las oleadas con muchos enemigos. Un control tipo Groovitron te compra segundos, y esos segundos te permiten limpiar el grupo con una herramienta de área o rematar un objetivo peligroso sin recibir golpes por todas partes.
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Invierte el Raritanium con una idea clara
Las ramas de mejora están pensadas para especializar tu arsenal, no para repartir puntos por ansiedad. Yo priorizaría daño, cadencia o munición en las armas que acompañan tu estilo real de juego, y dejaría las excentricidades para una segunda pasada. Si cambias de arma a menudo, mejor mejorar dos o tres muy solventes que intentar “completar” todo el árbol demasiado pronto.
Con ese enfoque, el combate deja de ser un intercambio caótico y se convierte en una secuencia bastante controlable. Y precisamente esa lógica ayuda mucho a entender qué coleccionables merece la pena perseguir antes.

Los coleccionables que sí cambian tu partida
Si tu objetivo es una guía útil y no solo ver los créditos, aquí está la parte que más decisiones ahorra. El juego tiene coleccionables con peso real y otros que se pueden dejar para el final sin drama. Yo separaría así la prioridad:
| Coleccionable | Cantidad | Qué desbloquea | Cómo lo abordo |
|---|---|---|---|
| Tornillos dorados | 28 | Extras, trofeos y desbloqueos estéticos | Los dejo para cuando ya tengo gadgets suficientes y el mapa está más abierto |
| Cartas RYNO | 9 | La mejora hacia el arma RYNO | Las persigo con más prioridad porque sí cambian la potencia final del arsenal |
| Holocards estándar | Sets de 3 cartas | Progreso de coleccionismo y trofeos | Las voy reuniendo de forma natural, sin forzar limpieza total desde el principio |
La idea clave es sencilla: no todos los coleccionables pesan igual. Los tornillos dorados mejoran tu cierre de partida, pero las cartas del RYNO sí te empujan hacia un premio que altera el final del arsenal, así que yo no las dejaría totalmente para “algún día”. Además, varias piezas están diseñadas para recogerse al volver a planetas anteriores, así que intentar hacerlo todo de una vez suele ser una pérdida de tiempo.
Si vienes con mentalidad de platino, esta diferenciación te ahorra muchas idas innecesarias. Y, una vez asumido eso, el siguiente paso es evitar los errores típicos que hacen que la campaña parezca más larga de lo que realmente es.
Los errores que veo una y otra vez en la primera partida
- Querer limpiar cada planeta al cien por cien al primer intento. El diseño del juego no está pensado para eso; muchas rutas se abren más tarde.
- Guardar los tornillos “por si acaso” y luego no invertirlos. Si una arma encaja con tu estilo, mejórala pronto y sácale partido.
- Ignorar las secciones de nave o de carreras. No son puro relleno; suelen darte ritmo, recompensas y variedad cuando el combate empieza a saturar.
- Usar siempre la misma arma. El arsenal está para combinar respuestas, no para enamorarte de una sola opción y rezar para que sirva contra todo.
- Subestimar el modo desafío. Esa segunda vuelta tiene sentido precisamente porque llegas con base, conocimiento del mapa y una lectura mucho mejor del juego.
Lo interesante es que casi todos estos fallos nacen del mismo malentendido: tratar Ratchet & Clank como si fuera una campaña cerrada y no una aventura que se abre de verdad cuando empiezas a volver sobre tus pasos con herramientas nuevas. Con eso claro, ya solo queda cerrar la partida de la forma más inteligente posible.
La mejor forma de cerrar la aventura si quieres exprimirla de verdad
Yo haría la primera vuelta pensando en disfrutar y aprender, no en dejarlo todo perfecto. Esa es la lectura más sana y, además, la que mejor encaja con el diseño del juego: completar historia, probar varias armas, entender qué coleccionables merecen retorno y dejar el cierre fino para después. Si además vas a por trofeos, te conviene todavía más no obsesionarte con cada esquina en la primera pasada.
Cuando vuelves con más herramientas, Ratchet & Clank cambia bastante de sabor: la exploración es más limpia, el combate se lee mejor y el trabajo de limpiar planetas ya no se siente como un castigo, sino como la parte natural de dominar el juego. Y ahí es donde una buena guía deja de ser un simple apoyo y pasa a ser la diferencia entre ir dando vueltas o avanzar con criterio.