El Lago de los Nueve guarda uno de los coleccionables más agradecidos de God of War Ragnarök: un tesoro enterrado que parece simple, pero que en realidad depende del mapa correcto, de ciertos desbloqueos de historia y de una ruta muy concreta por Midgard. Aquí te explico cuál es cada tesoro, dónde se esconde de verdad, qué necesitas para reclamarlo y qué recompensa compensa más si vas a por el 100% o quieres mejorar el amuleto sin perder tiempo en desvíos.
Lo esencial para no perder tiempo en Midgard
- En el Lago de los Nueve hay dos tesoros enterrados en God of War Ragnarök.
- Los dos dependen de que hayas recogido antes el mapa del tesoro correspondiente.
- Regalo vikingo está ligado a la zona del refugio de los saqueadores, al este del lago.
- La caída de Dagestr se reclama en Midgard, al noroeste del Templo de Tyr, junto a una torre de reino y un cadáver de dragón.
- La lanza de Draupnir desbloquea accesos que te ahorran vueltas inútiles.
- Si buscas rendimiento, el botín merece más la pena cuando estás cerrando coleccionables o afinando una build de Kratos.
Qué tesoro del Lago de los Nueve estás buscando
En realidad, cuando alguien habla del tesoro enterrado del Lago de los Nueve suele referirse a una de dos cosas. La primera es el cofre de Regalo vikingo; la segunda es La caída de Dagestr. Ambos funcionan igual en lo básico, pero no se encuentran de la misma forma ni exigen exactamente el mismo progreso. Esa diferencia es importante, porque el juego no te lo pone fácil: si vas al punto correcto sin el mapa, no verás nada útil y pensarás que has llegado tarde o que te falta un evento.
Yo lo separaría así: uno es más directo y el otro te obliga a volver a Midgard con más recorrido de historia encima. Tener clara esa distinción te evita el error clásico de mezclar un tesoro con el otro. Y, en un mapa tan grande como el Lago de los Nueve, eso marca toda la diferencia.
Para verlo de forma rápida, esta es la foto completa:
| Tesoro | Dónde se recoge el mapa | Dónde se entierra | Recompensa principal | Dificultad real |
|---|---|---|---|---|
| Regalo vikingo | Fortaleza de los saqueadores, al noroeste del Templo de Tyr | Parte este del Lago de los Nueve, por la ruta baja hacia el refugio de los saqueadores | Midgard's Justice y materiales | Baja |
| La caída de Dagestr | Svartalfheim, en la zona de El Núcleo | Midgard, al noroeste del Templo de Tyr, junto a la torre de reino y bajo la cabeza de un dragón | Helheim's Force y materiales | Media |
La clave aquí no es memorizar nombres, sino entender la lógica del juego: el mapa activa el tesoro, y el tesoro suele estar a un salto de un punto de referencia visual muy claro. Con eso en mente, ya se vuelve mucho más fácil ir directo al sitio correcto.

Dónde está cada uno y cómo llegar sin perder tiempo
Regalo vikingo es el más agradecido si solo quieres una ruta limpia. Desde el Templo de Tyr, muévete hacia el noroeste hasta la Fortaleza de los saqueadores y recoge el mapa en la zona occidental de la estructura. Después vuelve al Lago de los Nueve y toma la ruta baja hacia el refugio de los saqueadores; el tesoro está delante de unas grandes puertas metálicas. Si ya llevas el mapa, el suelo empezará a darte la pista visual que necesitas.
La caída de Dagestr pide un poco más de paciencia. El mapa se obtiene en Svartalfheim y el cofre espera en Midgard, al noroeste del Templo de Tyr. Baja por el pequeño camino lateral junto a la torre de reino y mira bien la zona del cadáver de dragón: el tesoro está bajo su cabeza. Aquí es muy fácil pasarlo por alto si vas demasiado rápido, porque el entorno tiene más elementos que distraen de lo importante.
Si yo tuviera que resumirlo en una sola idea, diría esto: uno se resuelve con una vuelta corta y el otro con una visita más madura al reino. No intentes forzar la segunda ruta antes de tiempo, porque te harás dar más vueltas de las necesarias. Y eso nos lleva al punto que más se suele pasar por alto: qué hace falta para que el cofre aparezca de verdad.
Qué necesitas desbloquear antes de volver
El fallo más común es pensar que basta con llegar al área. No basta. En God of War Ragnarök, estos tesoros enterrados dependen de condiciones previas muy concretas:- El mapa correcto: sin él, el punto no se activa y el suelo no muestra el botín.
- La lanza de Draupnir: varios accesos del Lago de los Nueve requieren romper hielo amarillento o abrir pasos bloqueados.
- Progreso de historia suficiente: la ruta de Dagestr tiene más sentido cuando ya has avanzado lo bastante como para volver a Midgard con libertad.
- Volver después de explorar: el juego recompensa más el regreso ordenado que la visita improvisada a mitad de misión.
Yo no iría a pelearme con la zona si todavía te faltan herramientas. Primero desbloquea lo que te pida la historia y luego vuelve con intención clara. Esa disciplina ahorra más tiempo que cualquier atajo. Con los requisitos ya claros, la pregunta siguiente es simple: ¿merece la pena la recompensa?
Qué recompensa merece realmente la pena
Aquí sí me mojo: las recompensas no cambian la partida por sí solas, pero sí mejoran una build con bastante elegancia. Si juegas Kratos como personaje de daño físico, la diferencia se nota; si vas más cómodo con runas y enfriamiento, el otro tesoro encaja mejor.
| Tesoro | Recompensa principal | Qué aporta | Qué tipo de build favorece |
|---|---|---|---|
| Regalo vikingo | Midgard's Justice | Bonificación de Runic y Cooldown, además de materiales útiles | Builds de habilidades, runas y control |
| La caída de Dagestr | Helheim's Force | Bonificación de Strength y Vitality, con materiales de apoyo | Builds de cuerpo a cuerpo, aguante y daño directo |
Si me pidieras una prioridad, yo pondría Helheim's Force por delante si vas con Kratos muy orientado al golpe seco y al intercambio corto. En cambio, si te gusta jugar más técnico, con habilidades frecuentes y rotaciones de amuleto, Midgard's Justice encaja mejor. No es un premio espectacular por sí mismo, pero sí una mejora limpia y coherente para quien ya está afinando la partida. Y justo ahí aparecen los errores que más fastidian el recorrido.
Los errores que más hacen perder el cofre
La mayoría de problemas no vienen del combate, sino de una lectura pobre de la zona. Yo vigilaría especialmente estos fallos:
- Ir sin el mapa: el suelo no marca nada útil y el intento se convierte en paseo.
- Buscar antes de tener la lanza: si hay un acceso bloqueado, no vas a resolverlo a base de insistir.
- Confundir la pista visual con el punto exacto: el tesoro suele estar junto a un referente grande, no en mitad de la nada.
- Pasar de largo por ir demasiado rápido: en Dagestr, el cadáver del dragón es la referencia; si no lo revisas, te lo comes con patatas.
- No volver a Midgard después de avanzar la historia: muchos creen que el cofre “no aparece”, cuando en realidad aún no cumplen la condición correcta.
Si tu progreso se queda a medias, yo revisaría primero el mapa y luego el estado de tus desbloqueos. Muy pocas veces el problema es el juego; casi siempre es el orden en que has hecho las cosas. Con eso resuelto, ya solo queda organizar la ruta de la manera más limpia posible.
Lo que yo no dejaría pasar antes de salir del Lago de los Nueve
Si vuelves al Lago de los Nueve con la historia más avanzada, yo aprovecharía para hacer una pasada seria por Midgard y no solo por el tesoro. El área concentra otros coleccionables que suelen caer casi “de rebote” cuando ya vas bien orientado, como cuervos de Odín, marcadores de saber o algún cofre legendario cercano. Ir con una sola idea y marcharte en cuanto la completas suele dejar huecos que luego obligan a repetir rutas enteras.
Mi recomendación práctica es esta: entra con el mapa en la mano, resuelve primero el tesoro que tengas más a tiro y remata el segundo solo cuando el acceso esté completamente abierto. Así conviertes el Lago de los Nueve en una visita de cierre, no en una sucesión de intentos sueltos. Si vas a por el 100%, ese orden importa más de lo que parece, porque te deja Midgard limpio y te ahorra la duda de si faltaba el cofre o faltaba la condición para que apareciera.