Ratchet & Clank en PS5 no va de avanzar a lo loco, sino de combinar movilidad, armas muy distintas y una lectura rápida del escenario. En esta guía te explico cómo empezar con buen pie, qué ajustes de la consola merecen la pena, cómo aprovechar mejor el arsenal y qué conviene hacer si quieres ir a por el 100% sin perder tiempo. También aclaro qué tipo de experiencia ofrece realmente para que entres con expectativas correctas.
Qué conviene saber antes de lanzarte a la galaxia
- Es una aventura para un solo jugador, pensada desde cero para PS5 y sin multijugador.
- El modo rendimiento prioriza la fluidez; la ficha oficial de PlayStation también destaca 4K dinámico, HDR y audio 3D.
- Hay cuatro dificultades y puedes ajustar bastante la exigencia sin romper el ritmo de la partida.
- El combate mejora cuando mezclas movilidad, armas de control de masas y mejoras constantes.
- Si vas a por trofeos, recuerda que hay armas ligadas a Challenge Mode y no conviene dejarlo todo para el final.
Qué clase de juego es y por qué conviene respetar su ritmo
La propia ficha oficial deja claro que es una aventura de un solo jugador, construida exclusivamente para PS5 y además independiente como historia. Eso significa dos cosas: puedes empezarla sin haber completado entregas anteriores y, al mismo tiempo, no hay un componente online que te obligue a pensar en cooperativo, PvP o temporadas.
Yo no la jugaría como un shooter puro. Ratchet & Clank funciona mejor cuando aceptas su mezcla de plataformas, tiroteos cortos y puzzles de escenario. Si intentas correr sin mirar, el juego pierde parte de lo que lo hace especial; si te obsesionas con limpiar cada pantalla al milímetro, también. Lo ideal es avanzar con ritmo, leer bien la geometría del nivel y reservar la exploración más exhaustiva para cuando el planeta ya te ha enseñado su lógica.
Esa mentalidad te ahorra frustración desde el minuto uno y prepara bien el terreno para el punto que más pesa en la partida: el combate.

Cómo exprimir el combate sin pelearte con el juego
El combate de Rift Apart está pensado para que cambies de arma con frecuencia. Las armas no cumplen todas la misma función y, de hecho, la gracia está en llevar siempre una respuesta para cada situación: una para grupos, otra para enemigos resistentes y otra para vaciar una zona cuando se te viene encima el caos.
La comunicación oficial de PlayStation insiste en que el DualSense hace que cada arma se sienta distinta, y eso no es un adorno de marketing. El gatillo adaptativo ayuda a distinguir si estás disparando una carga corta o una descarga completa, mientras que la vibración da más información de la que parece cuando hay explosiones, impactos y habilidades al mismo tiempo. Si juegas con mando, merece la pena dejar ese efecto activado; si lo desactivas, pierdes una parte importante del carácter del juego.
| Rol | Qué buscas | Ejemplo útil |
|---|---|---|
| Control de masas | Limpiar grupos y mantener distancia | Topiary Sprinkler |
| Daño puntual | Bajar élites y jefes sin perder tiempo | Burst Pistol o Enforcer |
| Explosión de área | Castigar enemigos agrupados o abrir huecos | Shatterbomb |
| Apoyo táctico | Crear ventanas seguras para reposicionarte | Armas con efecto de control |
Yo suelo resumirlo así: si sobrevives por moverte, ganas estabilidad; si sobrevives por quedarte quieto y apretar siempre el mismo botón, tarde o temprano te atascarás. Aquí el dash, el salto, el gancho de grieta y el control del espacio importan tanto como el daño bruto. Cuando entiendes esa lógica, el siguiente paso es invertir bien los recursos, porque no todas las mejoras merecen el mismo peso.
Las mejoras de armas y el Raritanium no conviene guardarlos demasiado
Rift Apart premia más a quien mejora pronto que a quien acumula recursos por miedo a gastarlos mal. El Raritanium existe para potenciar tu arsenal y, en la práctica, lo mejor es invertirlo en las armas que realmente estás usando en tu partida actual. No hace falta obsesionarse con completar todo de inmediato; sí conviene evitar el error clásico de llegar al siguiente tramo con un inventario poderoso sobre el papel pero infradesarrollado en la práctica.
- Si sueles quedar rodeado, prioriza mejoras que amplíen el control de la zona.
- Si juegas más a eliminar amenazas puntuales, sube antes el daño sostenido y la cadencia.
- Si una arma te parece floja al principio, no la descartes demasiado pronto: muchas cambian bastante cuando empiezas a invertir en ellas.
- Revisa el arsenal con regularidad para no acumular mejoras sin usar.
Mi criterio es simple: prioriza las armas que resuelven tu forma de jugar. Si sueles quedar rodeado, mejora primero las que limpian grupos o controlan el espacio. Si vas más cómodo aislando objetivos peligrosos, dale peso al daño puntual. Y si notas que una herramienta no te encaja al principio, no la des por perdida demasiado pronto: en este tipo de juegos, muchas armas cambian de verdad cuando empiezas a subirlas.
También ayuda revisar el arsenal con regularidad en lugar de dejarlo para cuando la partida ya se ha puesto cuesta arriba. Mejorar sobre la marcha te permite aprovechar cada planeta como una pequeña curva de aprendizaje, no como una sucesión de sobresaltos.
Con el arsenal ya en orden, el siguiente frente real es el 100%: coleccionables, trofeos y esos detalles que muchos dejan para el final.
Coleccionables, trofeos y limpieza del mapa sin volverlo una tarea pesada
Si tu objetivo es ver todo lo que ofrece el juego, conviene separar la primera vuelta de la limpieza final. Ratchet & Clank recompensa la exploración con piezas de armadura, Spy Bots, Gold Bolts y otros secretos, pero no merece la pena convertir cada planeta en un examen desde la primera visita. La partida gana mucho cuando primero entiendes el recorrido y después vuelves con la cabeza más despejada.
La advertencia realmente importante para el platino es el trofeo Fully Stacked: el soporte de Insomniac aclara que hay que comprar todas las armas, incluidas las dos que solo están disponibles en Challenge Mode. Traducido a decisiones reales, eso significa que no debes cerrarte en la primera partida si tu meta es el 100%; deja la colección completa para cuando abras esa segunda vuelta.
Si me preguntas cómo lo haría yo, la respuesta es bastante simple: historia primero, limpieza después. Así evitas la sensación de estar haciendo de contable en medio de un juego que, cuando respira, es pura energía.
Y antes de meterte en esa limpieza final, hay otro bloque que cambia muchísimo la experiencia: los ajustes de PS5 y la accesibilidad.
Los ajustes de PS5 que sí merece la pena tocar
La ficha oficial de PlayStation remarca el modo rendimiento con objetivo de 60 fps, 4K dinámico, HDR, audio 3D y el uso del DualSense. En la práctica, eso significa que la experiencia puede inclinarse hacia la fluidez o hacia la calidad de imagen según lo que priorices, pero yo no dejaría los ajustes tal como vienen sin mirarlos una vez.
Qué dificultad elegir
| Modo | Cuándo lo usaría | Lectura rápida |
|---|---|---|
| Rookie Recruit | Si priorizas historia, exploración y cero fricción | El más amable |
| Rebel Agent | Si quieres equilibrio | Mi opción por defecto |
| Resistance Leader | Si ya dominas el ritmo de combate | Más exigente |
| Renegade Legend | Si buscas castigo y precisión | Solo para ir fino |
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Qué ayudas tocaría yo primero
- Aim Assist, Auto Aim y Lock On si quieres reducir la exigencia del apuntado.
- Fire Mode en Hold o Toggle si notas fatiga en los dedos durante sesiones largas.
- Simplified Traversal, Auto Glide y Flight Assist si lo que te cuesta son los movimientos.
- Game Speed al 70%, 50% o 30% si necesitas más margen en combates o secciones delicadas.
- High Contrast Visuals, textos grandes y subtítulos si juegas en una tele con mucho ruido visual.
Yo recomiendo probar primero Rebel Agent y activar solo los ajustes que de verdad te resuelvan un problema concreto. Si te atascas, la ayuda integrada de PS5 puede ahorrarte buscar una solución externa y comerte spoilers. En un juego tan visual, pequeñas mejoras de legibilidad cambian mucho más de lo que parece.
Con esos ajustes afinados, ya solo queda evitar los errores típicos que más frenan una partida.
Los errores que más frenan una partida
El primero es bastante obvio, pero sigue ocurriendo: jugar con una sola arma y pretender que todo el combate se resuelva igual. El segundo es ignorar los ajustes de accesibilidad por orgullo, cuando en realidad están ahí para que el juego se adapte a ti y no al revés. El tercero es querer hacer limpieza absoluta desde la primera hora, algo que solo rompe el ritmo y te deja sin paciencia para la parte buena.
También conviene recordar algo útil si una zona parece trabada. El soporte de Insomniac indica que el juego puede detenerse a propósito durante ciertos tutoriales hasta que completes la acción pedida. Si reiniciar desde el punto de control no lo arregla, la solución más sensata es cargar un guardado de respaldo anterior. Eso es mejor que insistir sin entender si el bloqueo es un error o una instrucción pendiente.
Y hay un último fallo de expectativas que merece la pena dejar claro: no busques un multijugador escondido ni un modo online que no existe. Está pensado como experiencia narrativa y de acción en solitario, y funciona mejor cuando aceptas esa intención desde el principio.
Con eso claro, ya solo queda la parte más útil: la ruta que yo seguiría hoy para disfrutarlo sin perder tiempo ni energía en decisiones secundarias.
La ruta que yo seguiría para disfrutarlo bien en 2026
Si tuviera que empezar ahora, haría esto sin dudar demasiado: elegiría Rebel Agent para la primera vuelta, activaría el modo rendimiento, jugaría con DualSense y auriculares, y mantendría siempre cuatro respuestas en el arsenal: una para grupos, una para daño puntual, una explosiva y otra para controlar el espacio. No intentaría vaciar todos los mapas de una sola pasada.
Después dejaría el coleccionismo fino para una segunda visita, ya con el juego dominado y con Challenge Mode abierto si me interesa el platino. Así no conviertes la partida en una lista de tareas, que es justo lo que este tipo de juego no necesita.
Si entras así, Ratchet & Clank en PS5 deja de ser un espectáculo bonito y pasa a ser un juego muy redondo, de los que se recuerdan por sensación, no solo por gráficos.