Prince of Persia: The Lost Crown premia la exploración ordenada, la mejora del equipo y la limpieza inteligente del mapa. En esta guía te explico cuántos trofeos tiene la versión base, qué cambia con el DLC Mask of Darkness, qué tareas concentran más tiempo y cómo plantearlo para sacar el platino sin dar vueltas innecesarias.
Lo esencial para cerrar la lista sin perder tiempo
- La lista base tiene 31 trofeos: 1 platino, 5 oro, 14 plata y 11 bronce.
- Las guías más fiables sitúan el platino en 25-30 horas y una dificultad aproximada de 4/10 si juegas en Fácil.
- No hay trofeos perdibles ni trofeos ligados a una dificultad concreta.
- Lo que más pesa son los coleccionables, las misiones secundarias, las mejoras y unos pocos retos de combate.
- El DLC Mask of Darkness añade 11 trofeos más y unas 4-5 horas si quieres cerrar el 100%.
Qué tipo de platino tiene Prince of Persia: The Lost Crown
La lectura correcta de esta lista es simple: no estamos ante un platino punitivo, sino ante uno de esos casos en los que el juego te pide constancia y buen orden. Las guías de PowerPyx y PSNProfiles coinciden en lo importante: se puede hacer en una sola partida, no hay trofeos de dificultad y, al terminar la historia, el mundo queda abierto para rematar lo que falte.Eso cambia mucho la sensación del recorrido. Si lo juegas como un metroidvania de verdad, el platino sale casi de forma natural: avanzas, desbloqueas habilidades de movilidad, vuelves a zonas anteriores y vas cerrando tareas por bloques. Yo lo plantearía en Fácil sin complejos, porque aquí la dificultad real no está en el combate, sino en no perder tiempo por mala planificación.
En la práctica, la lista base de trofeos funciona como una mezcla de progresión, exploración y limpieza final. Por eso tiene tan buena fama entre quienes disfrutan de las aventuras de acción con mapa interconectado: exige bastante, pero no te obliga a aprender un patrón imposible ni a rehacer media campaña. Con ese marco claro, merece la pena ver qué trofeos pesan de verdad.

Qué trofeos pesan de verdad en la lista
La mayor parte de los trofeos se agrupa en cuatro bloques muy reconocibles: historia, exploración, mejoras y combate. No hace falta memorizar cada nombre desde el inicio, pero sí entender qué tipo de tareas te van a pedir más atención, porque ahí es donde normalmente se pierde tiempo.
| Bloque | Trofeos representativos | Qué te pide realmente | Cómo lo haría yo |
|---|---|---|---|
| Historia | The Maneater, The Forest Trespasser, Snake in the Sand, King of Kings, The End of Time | Derrotar jefes y avanzar por la campaña | Saldrán solos si juegas sin saltarte el progreso principal |
| Exploración | Hidden Floor, Spectre of the Seas, Written in the Sand, Tree of Life | Revisar el mapa, descubrir secretos y completar hitos del mundo | Marca zonas que no puedas cerrar todavía y vuelve cuando tengas nuevas habilidades |
| Mejoras | Glory of Faravahar, Blessing of Shamshir, Tools of a Prophet, Elixir of Gods | Maximizar arma, arco, amuletos y recursos clave | No gastes materiales a ciegas; guarda margen para las mejoras que cuentan de verdad |
| Misiones y combate | Charitable Soul, Warrior Within, Air Dancer, Deadly Trap, Shock Trooper | Completar secundarias y jugar de forma activa con tus herramientas | Déjalos para cuando tengas más movilidad y un repertorio de ataques sólido |
Entre todos ellos, los que más suelen condicionar la limpieza son Charitable Soul, Tools of a Prophet y Elixir of Gods, porque obligan a mirar el mapa con calma y no solo a avanzar. La buena noticia es que nada de eso es perdible; la mala, si quieres llamarlo así, es que te empujan a explorar bien. Y precisamente por eso conviene seguir una ruta ordenada.
La ruta más limpia para sacarlos sin repetir la partida
Yo haría la campaña principal en Fácil y sin obsesionarme con el 100% desde el minuto uno. Lo sensato es avanzar, desbloquear movilidad, derrotar jefes y dejar que el mapa se abra a medida que el juego te entrega herramientas nuevas. En un metroidvania, intentar vaciar cada sala demasiado pronto suele ser la forma más rápida de perder media tarde.
- Avanza por la historia hasta que tengas un buen paquete de habilidades de desplazamiento. El juego recompensa volver atrás con ventaja, no quedarse atascado limpiando antes de tiempo.
- Recoge lo que veas a mano, pero no te fuerces a resolver cada secreto en tu primera visita. La mayoría de rutas opcionales se vuelven mucho más cómodas después.
- Cuando el mapa ya esté más abierto, céntrate en amuletos, pétalos de Soma Tree, misiones secundarias y puntos de mejora. Es ahí donde vive gran parte de la lista.
- Reserva una pasada final para trofeos de combate como matar enemigos en el aire, lanzarlos contra pinchos o rematar con ataques de oportunidad. Son más rápidos cuando ya conoces bien el ritmo del juego.
- Antes de cerrar la partida, revisa que hayas gastado bien materiales y cristales, porque varias recompensas dependen de mejoras completas y no de una simple progresión natural.
Este enfoque tiene otra ventaja: como no hay trofeos perdibles, puedes jugar con margen y sin ansiedad. Si algo te falta al final, vuelves, lo completas y ya está. Esa libertad es justo lo que hace que la lista sea amable con el jugador, no solo con el cazador de trofeos. Ahora bien, si vas a por el 100% real, el DLC merece una lectura aparte.
Cómo cambia la lista con Mask of Darkness
La expansión Mask of Darkness añade 11 trofeos y unas 4-5 horas adicionales si quieres dejarlo todo cerrado. Aquí la estructura es más compacta: exploras una zona nueva, avanzas por un relato paralelo centrado en Radjen y cumples objetivos que giran alrededor de esa área específica. No añade otro platino, pero sí amplía la lista total y mete un pequeño bloque de limpieza extra.
Lo interesante es que el DLC no rompe la lógica del juego base. Sigue premiando la exploración, la recogida de fragmentos, las mejoras propias del contenido y la atención al entorno. Si vienes del platino principal, entrarás con más soltura; si lo dejas para después, también me parece una buena decisión porque llegas con la curva de control ya dominada.
Para quien busque una lista completa en 2026, mi recomendación es clara: termina primero la base y luego aborda la expansión como un epílogo jugable. Así no mezclas objetivos, no diluyes el progreso y el cierre se siente mucho más limpio. Desde ahí, lo que suele fallar ya no es el diseño, sino pequeños descuidos de ejecución.
Los errores que más retrasan el platino
El error más común es querer limpiar demasiado pronto. He visto muchas partidas encallarse porque el jugador intenta forzar coleccionables antes de tener movilidad suficiente, y eso convierte un mapa bien pensado en una sucesión de idas y vueltas innecesarias. En este juego, el orden importa más que la prisa.
- Ignorar las secundarias hasta el final. Luego el repaso se hace más pesado de lo necesario.
- Subestimar las mejoras de arma, arco y amuletos. Varios trofeos dependen de llegar al máximo, no de avanzar “casi del todo”.
- Dejar los retos de combate para el azar. Trofeos como los de eliminar enemigos en el aire o con trampas salen mejor si los buscas con intención.
- Confundir base y DLC. El platino vive en la campaña principal; la expansión suma contenido, pero no cambia el objetivo central.
- Jugar con mentalidad de speedrun. Este no es el tipo de aventura que premia correr sin mirar alrededor.
Si un trofeo no te salta a la primera, mi consejo es revisar la condición con calma y no asumir que el problema es la partida entera. Muchas veces el fallo está en un detalle pequeño: una misión sin entregar, un objeto mal asociado o una mejora que aún no está realmente al máximo. Ese control fino es lo que separa una limpieza rápida de una sesión frustrante.
Lo que yo priorizaría si empezara hoy
Si empezara de cero, iría directo a una partida en Fácil, dejaría que la historia marcase el ritmo y usaría el mapa como una lista de trabajo, no como una obligación de vaciarlo todo de una vez. Esa forma de jugar encaja muy bien con la filosofía del juego: avanzar, volver, entender mejor el terreno y cerrar cada zona con intención.
También priorizaría los bloques que más rendimiento dan por tiempo invertido: exploración, amuletos, pétalos, misiones secundarias y mejoras completas. Es la manera más limpia de convertir una aventura exigente en un platino muy asumible. Y si quieres ir a por el 100% total, cerraría primero la base y dejaría Mask of Darkness como remate, no como distracción intermedia.
Al final, esa es la gracia de esta lista: no te pide perfección, te pide método. Si juegas con cabeza, los trofeos de Prince of Persia: The Lost Crown dejan de ser un muro y se convierten en una excusa muy buena para exprimir uno de los metroidvania de aventura más agradecidos de los últimos años.