En Shadow of the Tomb Raider, el platino se gana por orden, no por intuición. La parte complicada no es tanto la exploración como los trofeos de combate, la gestión de la dificultad y saber qué conviene limpiar antes de cerrar la historia. Aquí te dejo una guía práctica para avanzar con cabeza, evitar pérdidas de tiempo y entender qué exige realmente este platino.
Lo esencial antes de empezar a buscar el platino
- En PlayStation, el juego base suma 64 trofeos: 1 platino, 1 oro, 2 plata y 60 bronce.
- El mayor riesgo está en los trofeos perdibles ligados al combate, no en los coleccionables.
- La ruta más cómoda suele combinar una primera pasada ordenada y una segunda enfocada en Deadly Obsession.
- Si vas con guía, el platino base puede salir en unas 25 a 40 horas, según tu ritmo y tu experiencia.
- Las tumbas, colecciones y misiones secundarias se pueden rematar con calma, pero no conviene dejar los requisitos de combate para el final.
Qué tipo de platino te espera
No estamos ante un platino imposible ni ante uno que se resuelva solo. Yo lo describiría como un platino de aventura con una trampa muy concreta: te pide disciplina. La dificultad general es media, pero el tramo duro aparece cuando entras en Deadly Obsession, donde el juego aprieta más, los errores pesan más y el margen para improvisar se reduce bastante.
| Elemento | Lo que debes saber | Mi lectura |
|---|---|---|
| Dificultad | Media, con un modo final claramente exigente | No es un platino de reflejos extremos, sino de buena planificación |
| Duración | Unas 25 a 40 horas para el platino base | Sube si exploras mucho o si mezclas DLC desde el principio |
| Partidas recomendadas | 1 o 2, según tu confianza | Yo prefiero 2 si quiero ir limpio y sin estrés |
| Trofeos perdibles | 14 relacionados con el combate | Este es el punto que más cambia la ruta |
| Base del juego | 64 trofeos en PlayStation | El platino base no depende de perseguir todo el contenido adicional |
La idea importante aquí es simple: el juego no te castiga por explorar, te castiga por cerrar la campaña demasiado pronto. Y precisamente por eso conviene definir la ruta antes de lanzarte a avanzar capítulo a capítulo.
La ruta más segura para no repetir trabajo
Yo no intentaría hacer todo “sobre la marcha”. La forma más limpia de abordar los trofeos de Shadow of the Tomb Raider es separar la partida en bloques: primero asegurar lo perdible, después limpiar lo que se puede volver a visitar y, si quieres el reto serio, dejar la dificultad más dura para el final.
Primera pasada
En una primera vuelta, mi prioridad sería avanzar la historia con calma y aprovechar cada zona para hacer tres cosas: desbloquear coleccionables, completar tumbas de desafío y rematar los trofeos de combate que dependen de enemigos concretos. Aquí es donde se ahorra tiempo de verdad, porque muchos errores no se arreglan después con una simple visita al mapa.
- Haz los trofeos de combate en cuanto tengas el tipo de enemigo o el entorno adecuado.
- No cierres una zona sin revisar si hay colecciones, misiones secundarias o tumbas pendientes.
- Si un trofeo pide una acción muy concreta, no lo dejes “para luego”.
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Segunda pasada
Si vas a por el platino con margen, la segunda vuelta debería estar centrada en Deadly Obsession o en los remates que te hayan quedado colgados. Este enfoque reduce muchísimo la sensación de caos, porque ya conoces la estructura del juego, las rutas de avance y los momentos en los que puedes respirar.
La ventaja de dividirlo así es evidente: juegas una primera vez con mentalidad de limpieza y una segunda con mentalidad de ejecución. Es la diferencia entre platinar sin drama y acabar repitiendo capítulos por puro despiste. Con eso claro, lo delicado pasa a ser identificar qué trofeos sí pueden perderse.
Los trofeos perdibles que más conviene vigilar
El punto que más suele romper la ruta no son las tumbas ni las reliquias, sino los trofeos que dependen de enemigos vivos y contextos concretos. En cuanto completas la historia, algunas zonas dejan de ofrecer combate, así que cualquier requisito de este tipo puede volverse una molestia si lo aplazas demasiado. Las guías más serias coinciden en esto: el peligro está en el combate, no en la exploración.
Los nombres que suelen dar más guerra son los que piden eliminaciones específicas, trampas, fuegos, derribos o efectos de entorno. Entre los más conocidos están casos como Chain Gang, Total Party Kill, Look, Over There!, Surprise! o Playing with Fire. No hace falta memorizar toda la lista si no quieres, pero sí entender la lógica: si un trofeo depende de un tipo de enemigo o de una situación muy concreta, yo lo cierro en el momento en que aparece.
- Haz una comprobación rápida antes de avanzar de capítulo.
- Si el trofeo depende de un combate, prueba primero con ese mismo encuentro.
- Si no sale, recarga el checkpoint y repite sin seguir avanzando.
- No esperes al final de la historia para limpiar los requisitos de combate.
Esta es la clase de detalle que parece pequeño y luego te ahorra una hora buena de frustración. Y una vez resuelto, ya puedes centrarte en lo que el juego hace mejor: coleccionar, explorar y cerrar zonas sin prisas.

Coleccionables, tumbas y misiones secundarias sin perder tiempo
Los coleccionables en este juego no son el gran obstáculo. De hecho, diría que son la parte más agradecida del platino, siempre que no los mezcles con una ruta caótica. Reliquias, documentos, murales, monolitos y demás piezas de exploración se limpian mejor cuando entras en cada zona con una rutina clara: revisa el mapa, usa los instintos de supervivencia y completa lo que quede antes de irte.
Las tumbas de desafío también merecen atención temprana. No suelen ser largas ni especialmente duras, pero sí son el típico contenido que uno deja “para después” y termina arrastrando hasta el final. Mi consejo es simple: cuando desbloquees una tumba, no la dejes en cola. La resuelves, avanzas y ya no vuelves a pensar en ella.
- Vacía la zona antes de saltar a la siguiente.
- Completa misiones secundarias en cuanto aparezcan, para no acumular limpieza al final.
- No confundas “puedo volver” con “me conviene dejarlo para luego”.
- Si vas a por completismo total, separa mentalmente el platino base del contenido adicional.
Lo que más ayuda aquí es un ritmo constante, no la velocidad. Esa es una diferencia importante en un juego de aventura como este: explorarlo bien rinde mucho más que correrlo de memoria. Y cuando la exploración ya está ordenada, el siguiente paso lógico es preparar la dificultad más dura.
Cómo afrontar Deadly Obsession sin convertirlo en castigo
Deadly Obsession es el tramo que cambia por completo el tono de la guía. Aquí el juego te obliga a jugar con más paciencia, a aprovechar mejor el sigilo y a no regalar intercambios de daño. Además, la gestión de guardado es mucho más estricta, porque dependes de los campamentos para conservar el avance con seguridad. Eso no lo hace injusto, pero sí menos permisivo.
Yo lo afrontaría así:
- Abusa del sigilo siempre que puedas.
- No fuerces combates abiertos si tienes una salida limpia.
- Mejora primero armas y herramientas que te den control, no solo daño bruto.
- Enfrenta esta dificultad cuando ya conozcas bien las zonas y los ritmos del juego.
- Si vienes de una primera pasada, aprovecha que ya sabes dónde están los picos de tensión.
La buena noticia es que las dificultades suelen solaparse, así que terminar el juego en la más alta suele desbloquear las inferiores. Eso convierte la segunda pasada en una inversión muy rentable, siempre que llegues preparado. Y precisamente ahí está la diferencia entre una ruta eficiente y una que se alarga por puro desgaste.
Lo que yo haría para cerrar este platino sin vueltas
Si tuviera que resumirlo en una sola estrategia, sería esta: primera partida metódica, trofeos de combate cerrados antes de acabar la historia, coleccionables limpios por zonas y Deadly Obsession reservado para cuando el juego ya no tenga secretos para ti. Así conviertes un platino que puede parecer exigente en una ruta bastante manejable.
También separaría desde el principio dos objetivos que muchos mezclan sin darse cuenta: el platino base y el completismo total con DLC. No son exactamente la misma carrera ni requieren el mismo nivel de compromiso. Si los confundes, acabas con la sensación de ir tarde cuando en realidad solo estás persiguiendo una meta más amplia de la que necesitabas.
Mi lectura final es clara: este es un platino de aventura que premia el control, no la prisa. Si ordenas la partida desde el principio y no dejas los trofeos de combate para el cierre, el viaje es mucho más limpio de lo que parece.