Yo describiría Lies of P como uno de esos soulslike que no intentan ganar por tamaño, sino por precisión: combate medido, una ambientación muy marcada y una reinterpretación oscura de Pinocho que no se queda en la anécdota. En este artículo voy a centrarme en lo que de verdad importa para el jugador: qué tipo de RPG es, cómo se juega, qué lo diferencia de otros nombres del género y por qué, en 2026, sigue siendo una recomendación seria. Si quieres saber si encaja contigo antes de invertir horas de aprendizaje, aquí tienes una lectura útil y sin rodeos.
Lo esencial antes de entrar en Krat
- Es un RPG de acción estilo soulslike centrado en combate, builds y bosses, no en mundo abierto.
- Su mejor baza está en la defensa precisa, las combinaciones de armas y los Legion Arms.
- Krat, con estética Belle Époque, no es solo decorado: sostiene el tono y la identidad del juego.
- En 2026 ya cuenta con Overture, una precuela que amplía el conjunto y justifica mirar la edición completa.
- Está pensado para un solo jugador, ofrece español y no busca la libertad de un sandbox gigante.
Qué tipo de juego es y qué promete
La web oficial lo presenta como un action soulslike inspirado en la historia de Pinocho, y esa definición, aunque suene promocional, es bastante honesta. Yo no lo vendería como un RPG de diálogos o de decisiones masivas, sino como un juego de combate exigente con progresión de personaje, exploración contenida y una narrativa que gana peso a medida que avanzas. La parte de rol está en cómo construyes a tu protagonista, qué armas priorizas y cómo interpretas el viaje, no en una libertad total para romper la estructura.
Eso es importante porque mucha gente entra esperando otra cosa. Aquí no mandan la improvisación ni el caos: manda la lectura del enemigo, la gestión de recursos y la repetición inteligente de intentos. El juego salió el 18 de septiembre de 2023 y desde entonces se ha consolidado como una opción muy sólida para quien quiera un soulslike con identidad propia, sin depender del sello FromSoftware para justificar su existencia.
Si lo reduzco a una frase, diría que es un RPG de acción donde la tensión nace de aprender, ajustar y volver a intentarlo con más criterio. Y precisamente por eso su mundo merece que lo mire de cerca.

Krat y la estética Belle Époque que lo sostiene
Krat no funciona solo como fondo bonito. Funciona porque hace creíble la mezcla entre elegancia, decadencia y violencia mecánica. La ciudad, con su aire Belle Époque, convierte cada calle, cada plaza y cada edificio en una extensión de su mensaje: aquí hubo progreso, pero ahora lo que domina es la ruina. Esa contradicción visual ayuda muchísimo a que el juego no se sienta genérico, algo que en este género se nota enseguida.
Yo creo que una de las razones por las que esta obra se recuerda con facilidad es que su dirección artística no se limita a copiar la oscuridad habitual del soulslike. Toma el cuento de Pinocho y lo retuerce con una intención muy clara: hacer que lo familiar resulte incómodo. Las marionetas, los interiores elegantes y los restos de civilización rota construyen una atmósfera que no pide permiso; te empuja a leer el escenario como parte del combate y no como simple decoración.
Las decisiones de mentir o decir la verdad también encajan en ese tono. No las trataría como un sistema de ramificación gigantesca, pero sí como un recurso narrativo que da coherencia a la transformación del protagonista. En otras palabras: el juego no quiere que solo pelees bien, quiere que sientas que estás atravesando una fábula torcida. Y cuando eso se entiende, el combate se ve con otros ojos.
Cómo funciona su combate y por qué engancha
Aquí está el verdadero motivo por el que tantos jugadores se quedan. El combate premia la precisión más que el pánico, y eso hace que cada enfrentamiento se parezca menos a un intercambio caótico y más a una coreografía dura, pero legible. No basta con correr y rodar; hay que entender cuándo bloquear, cuándo responder y cuándo reservar energía para el siguiente error del enemigo.
Lo más interesante es que el juego no se apoya en una sola idea mecánica. La mezcla de armas, los Legion Arms y la progresión del personaje trabajan juntos para que sientas que estás construyendo un estilo propio, no solo subiendo números. En la práctica, eso se traduce en decisiones muy concretas:
- Defensa precisa: aprender el bloqueo perfecto cambia por completo el ritmo de cada combate.
- Combinaciones de armas: no te limita a un único conjunto; puedes adaptar piezas para ajustar alcance, velocidad y sensaciones.
- Legion Arms: actúan como herramientas tácticas que abren opciones distintas según el enemigo o el tramo.
- Progresión: el desarrollo del personaje importa, pero no sustituye al aprendizaje del jugador.
- Gestión del riesgo: atacar sin leer al rival sale caro, y eso obliga a jugar con más cabeza de la que parece.
Si yo tuviera que señalar su mayor acierto, diría que convierte la dureza en claridad. No te gana por trampa ni por espectáculo, sino porque cada intento mejora un poco tu lectura del sistema. Por eso funciona tan bien para quien disfruta de los jefes como exámenes, no como obstáculos decorativos. Y ese pulso mecánico es justo lo que lo hace interesante cuando lo comparas con otros referentes del género.
Qué aporta Overture y por qué la Complete Edition cambia la compra
En 2026 ya no hablamos solo del juego base. La propia edición oficial completa reúne la aventura principal con Overture, una precuela que llegó el 6 de junio de 2025 y que amplía el conjunto con contexto, enemigos y material nuevo. Eso cambia bastante la recomendación, porque ya no estás valorando una experiencia cerrada solo por su lanzamiento original, sino un paquete más redondo.
Yo lo veo así: si vas a entrar por primera vez, la edición completa tiene mucho más sentido que comprar el base sin mirar nada más, siempre que el precio te encaje. No porque la expansión sustituya al original, sino porque le añade continuidad y refuerza su universo. La propuesta total resulta más coherente cuando puedes leer el viaje como un bloque, y no como una compra fragmentada.
La web oficial ya lo plantea precisamente de esa manera, como una experiencia completa. Y eso es una pista bastante clara de cómo deberías mirarlo hoy: no como una curiosidad aislada de 2023, sino como un soulslike que ha seguido creciendo y que ya puede evaluarse con bastante perspectiva.
Con qué otros soulslike conviene compararlo
Si vienes de otros juegos del género, la comparación te ayuda a no hacerte falsas expectativas. Yo no lo pondría al mismo nivel de libertad que un mundo abierto enorme, pero sí en la conversación de los soulslike más interesantes fuera de FromSoftware por cómo organiza su tensión y su aprendizaje.
| Juego | Qué comparte | En qué se diferencia | Qué te enseña la comparación |
|---|---|---|---|
| Sekiro | La importancia del tiempo, la defensa y el castigo al error | Aquí hay más margen para construir el personaje y ajustar el equipo | Si te gusta aprender patrones, te sentirás cómodo; si buscas la pureza absoluta del duelo, Sekiro sigue siendo más radical |
| Bloodborne | El tono oscuro, la hostilidad del entorno y la sensación de amenaza constante | La estructura es más contenida y la progresión está más guiada | Te dará una vibra parecida en lo gótico, pero con una identidad más mecánica y menos caótica |
| Elden Ring | La progresión RPG y la importancia de mejorar a tu personaje con criterio | No busca la misma escala ni la misma libertad exploratoria | Si lo que quieres es un mundo enorme para perderte, no juega en esa liga; si prefieres foco, sí compite muy bien |
Mi lectura es bastante simple: este juego no intenta ser el más grande ni el más libre, sino uno de los más afinados en su propio espacio. Si eso es lo que te interesa, la comparación con sus grandes nombres le favorece más de lo que parece. Y a partir de ahí la pregunta útil ya no es qué copia, sino para quién está hecho de verdad.
Para quién sí merece la pena y para quién no
Yo se lo recomendaría sin muchas dudas a quien disfrute de los juegos donde aprender es parte del placer. Si te gustan los jefes que te obligan a mejorar, los sistemas de combate que premian la lectura y los RPG de acción donde el equipo importa, aquí hay bastante que rascar. También ayuda mucho que el juego esté disponible en un abanico amplio de plataformas: hoy lo puedes jugar en PC, PlayStation y Xbox, y la ficha de soporte oficial también lo lista en Switch 2 y Mac.
- Sí te lo recomendaría si te atraen los soulslike exigentes pero legibles.
- Sí te lo recomendaría si valoras una ambientación potente por encima de la escala gigantesca.
- Sí te lo recomendaría si prefieres un solo protagonista con identidad clara y no un avatar vacío.
- No es tu mejor opción si buscas cooperación o multijugador, porque es una experiencia exclusivamente para un jugador.
- No es tu mejor opción si necesitas creación de personaje; aquí no hay personalización del protagonista, más allá de la ropa.
- No es tu mejor opción si esperas un mundo abierto con exploración libre y improvisación constante.
También conviene recordar dos detalles prácticos: el juego ofrece español entre sus 12 idiomas y, por tanto, no te obliga a pelearte con el texto si juegas en España; y su enfoque, más que relajado, es disciplinado. Si te pilla en un día en el que solo quieres desconectar, puede parecerte más áspero de lo normal. Con ese marco mental claro, empieza a cobrar sentido cómo arrancar una partida sin estrellarte.
Lo que yo haría antes de empezar en Krat
Si fuera a empezar desde cero, haría tres cosas. La primera: elegir un arma que me resultara cómoda antes de obsesionarme con la más vistosa. La segunda: asumir que el bloqueo perfecto no es opcional, sino parte central del aprendizaje. La tercera: no gastar los recursos de subida como si fueran infinitos, porque el progreso funciona mejor cuando sabes qué tipo de personaje quieres construir.
- Priorizaría una sola idea de juego: o vas a un estilo más rápido, o buscas más estabilidad y alcance, pero no intentaría cubrirlo todo a la vez.
- Practicaría la defensa: el momento exacto del bloqueo vale más que muchos intentos de esquiva mal calculados.
- Probaría las combinaciones de armas: no te quedes con la primera pieza que parece fuerte; lo importante es cómo se siente en tu mano.
- Usaría los Legion Arms con intención: son herramientas de solución, no adornos para emergencias.
- No correría por los escenarios: en este tipo de juego, perder la lectura del entorno suele salir más caro que perder unos segundos.
En PC, Steam marca 8 GB de RAM y 50 GB de espacio libre como mínimo, así que no es un monstruo técnico, pero tampoco conviene ir justo si quieres estabilidad y margen para jugar cómodo. Si además te importa jugar en tu idioma, aquí estás cubierto: el juego tiene soporte para español. Yo me quedo con una idea muy concreta: cuando un soulslike convierte su mundo, su sistema de combate y su historia en una sola propuesta coherente, deja de ser una mera alternativa y pasa a ser una recomendación propia.